Cincuentenario de la Muerte del «Che Guevara»: 1967-2017: I





(«Hasta la victoria siempre ¡Patria o muerte!»)
                                                           Ángel Díaz Arenas

“Condenadme, no importa,
                                                                                                 la Historia me absolverá“

            Ernesto Che Guevara de la Serna nació en Rosario (Argentina) el jueves 14 de junio de 1928 y murió violentamente en La Higuera (Bolivia) el  lunes 9 de octubre de 1967, lo que razona que con fecha del lunes 9 de octubre de 2017 la prensa alemana escribiera, por ejemplo, «Hasta siempre*, comandante»[1], escrito en el que su autor - Georg Ismar- recuerda y revive dicho “cincuentenario” (9.10.1967 → 9.10.2017), comentando los últimos dos días, horas y minutos del Che Guevara. Veamos un ejemplo de la prensa latina que informa en  general bajo el título «Bolivia y Cuba rinden homenaje al Che Guevara»[2], lo siguiente: «El 8 de octubre de 1967 el Che fue capturado y ajusticiado por el ejército boliviano. Los Gobiernos de Cuba y Bolivia anunciaron este lunes una serie de importantes actos conmemorativos hacia la figura de Ernesto “Che” Guevara, referente de la acción revolucionaria armada. La ciudad de Santa Clara, lugar donde se encuentran los restos del Che, será el escenario de los actos conmemorativos en Cuba».

1. Che Guevara: Orígenes, estudios y revolución

            Estuvo casado dos veces. La primera con la peruana Hilda Gadea Acosta (1925-1974) con la que tuvo una hija: Hilda (Hildita) Guevara Gadea (1956-1995). La segunda lo hizo con la cubana Aleida  (Josefina) March Torres (*1937) con la que tuvo cuatro hijos[3], entre los que se encuentra Aleida Guevara March.[4] Ernesto Guevara proviene de una familia de terratenientes bien acomodada que se trasladó de su lugar su nacimiento a Buenos Aires cuando él contaba la tierna edad de sólo dos años. Sus padres eran Ernesto Rafael Guevara-Linch (1900-1987) y Celia de la Serna y Llosa (1906-2007); una fotografía con ambos, que le fueron a visitar a La Habana después del triunfo de 1959, puede verse en la página 195 de «Che Guevara: Der Mythos lebt»[5] (Che Guevara: el mito vive).[6] Es en dicha capital argentina donde padeció su primer ataque de asma, enfermedad que le acompañaría durante toda su vida. Después vivió en Altagracia y Córdoba; en esta última ciudad estudió el bachillerato y practicó algunos deportes para superar su precoz dolencia respiratoria. En 1946, -con el bachillerato ya terminado- se trasladó junto con su familia, nuevamente a Buenos Aires, donde fue declarado no apto para el servicio militar. En 1947 se matriculó en la Facultad de Medicina y participó en diversas manifestaciones contra la política de Juan Domingo Perón (1895-1974). En 1951 interrumpió sus estudios universitarios y se marchó en compañía de su amigo íntimo Alberto Granado a recorrer en moto América Latina para conocer sus estructuras económicas, políticas y sociales. Fruto de este viaje es su libro, aparecido póstumamente: Mi primer gran viaje. De la Argentina a Venezuela en motocicleta.[7] De vuelta a Buenos Aires terminó sus estudios y se doctoró en medicina en 1953, especializándose en enfermedades de la piel y alergias.
            A continuación marchó a Bolivia a estudiar los intentos de reforma agraria y, tras recorrer Perú, Ecuador, Panamá y Costa Rica, pasó a Guatemala, donde apoyó a Jocobo Arbenz (1913-1971). En este país intentó formar un grupo armado para luchar contra la invasión estadounidense de 1954. Al fracasar esta intentona tuvo que refugiarse en la Embajada de Argentina de dicho país. En este mismo año marchó a México donde conoció a Fidel Castro, su hermano Raúl y a los exiliados cubanos del «Movimiento 26 de julio»[8] (M-26-7), a los que se unió para combatir a la dictadura de Fulgencio Batista (1890-1973). El 2 de diciembre de 1956 participó en el desembarco del «Gramma»[9] en Cuba y fue uno de los doce sobrevivientes que organizaron la guerrilla en Sierra Maestra. Por méritos de guerra fue nombrado Comandante y al mando de la columna Ciro Redondo (municipio) invadió Las Villas y junto con la columna de Camilo Cienfuegos (1932-1959) atravesó la isla, entrando triunfante en La Habana el jueves 1 de enero de 1959. Exactamente una semana después -el jueves 8 de enero de 1959-, lo hizo asimismo Fidel Castro, cuya entrada se titula literaria e históricamente:  (1) «Entrada en La Habana» [1959, El País/Che Barbudos[10]]:


En esta fotografía se ve al Che Guevara avanzar en el centro de una fila de cinco personajes entre los que pueden destacarse a Fidel Castro (izquierda), después viene al guien de paisano, sigue el Che (véase detalle: 2)

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yendo a su derecha Raúl Castro y después viene Camilo (el comandante Cienfuegos). La prensa del día escribió: «Cuba: triunfa la rebelión castrista.»[11]

1.1. Cargos, despedida y muerte

            El Che Guevara en el nuevo gobierno de Castro desempeñó diversos cargos como el de Director del Servicio de Industria del Instituto Nacional de Reforma Agraria y posteriormente el de Presidente de la Banca Nacional. A continuación fue Ministro de Economía (1959-1961) y después de Industria (1961-1965). Representando al Gobierno Revolucionario Cubano realizó varios viajes por los países afroasiáticos y socialistas (Checoslovaquia, Rusia, China Popular, etc.). Incluso presidió la delegación cubana en la conferencia de Punta del Este en Uruguay (1961) y en el seminario de planificación de Argel (1963). Tras una gira por África negra y de vuelta a Cuba desapareció de la vida pública. Pocos meses después Fidel Castro dio a conocer la despedida oficial del Che Guevara de todos sus lazos, cargos y méritos en el seno de la Revolución de dicha isla y del nuevo sistema político del país; algo de esto puede leerse y aprenderse en la «Carta de 1ro de abril de 1965» del Che Guevara en la que escribe (respetamos la grafía de su redacción):

                                                                                                   Habana. Año de la Agricultura

            Fidel:
            Me recuerdo en esta hora de muchas cosas, de cuando te conocí en casa de María Antonia[12] de cuando me propusiste venir, de toda la tensión de los preparativos.
            Un día pasaron preguntando a quién se debía avisar en caso de muerte y la posibilidad real del hecho nos golpeó a todos. Después supimos que era cierto, que en una revolución se triunfa o se muere [si es verdadera]. Muchos compañeros quedaron a lo largo del camino hacia la victoria.
            Hoy todo tiene un tono menos dramático, porque somos más maduros, pero el hecho se repite. Siento que he cumplido la parte de mi deber que me ataba a la Revolución Cubana en su territorio y me despido de tí, de los compañeros, de tu pueblo, que ya es mío.
            Hago formal renuncia de mis cargos en la Dirección del Partido, de mi puesto de Ministro, de mi grado de Comandante, de mi condición de cubano. Nada legal me ata a Cuba, sólo lazos de otra clase que no se pueden romper como los nombramientos.
            Haciendo un recuento de mi vida pasada creo haber trabajado con suficiente honradez y dedicación para consolidar el triunfo revolucionario. Mi única falta de alguna gravedad es no haber confiado más en tí desde los primeros momentos de la Sierra Maestra y no haber comprendido con suficiente celeridad tus cualidades de conductor y de revolucionario.
            He vivido días magníficos y sentí a tu lado el orgullo de pertenecer a nuestro pueblo en los días luminosos y tristes de la Crisis Caribe.
            Pocas veces brilló más alto un estadista que en esos días, me enorgullezco también de haberte seguido sin vacilaciones, identificado con tu manera de pensar y de ver y apreciar los peligros y los principios.
            Otras tierras del mundo reclaman el concurso de mis modestos esfuerzos. Yo puedo hacer lo que te está negado por tu responsabilidad al frente de Cuba y llegó la hora de separarnos.
            Sépase que lo hago con una mezcla de alegría y dolor: aquí dejo lo más puro de mis esperanzas de constructor y lo más querido entre mis seres queridos... y dejo un pueblo que me admitió como un hijo; eso lacera una parte de mi espíritu. En los nuevos campos de batalla llevaré la fé que me inculcaste, el espíritu revolucionario de mi pueblo, la sensación de cumplir con el más sagrado de los deberes: luchar contra el imperialismo donde quiera que esté; esto reconforta y cura con creces cualquier desgarradura.
            Digo una vez más que libero a Cuba de cualquier responsabilidad, salvo la que emane de su ejemplo. Que si me llega la hora definitiva bajo otros cielos, mi último pensamiento será para este pueblo y especialmente para ti. Que te doy las gracias por tus enseñanzas y tu ejemplo y que trataré de ser fiel hasta las últimas consecuencias de mis actos. Que he estado siempre identificado con la política exterior de nuestra Revolución, y lo sigo estando. Que en dondequiera que me pare sentiré responsabilidad de ser revolucionario cubano, y como tal actuaré. Que no dejo a mis hijos y mi mujer nada material y no me apena; me alegro que así sea. Que no pido nada para ellos, pues el Estado les dará lo suficiente para vivir y educarse.
            Tendría muchas cosas que decirte a tí y a nuestro pueblo, pero siento que son innecesarias; las palabras no pueden expresar lo que yo quisiera, y no vale la pena emborronar cuartillas.
            HASTA LA VICTORIA SIEMPRE. ¡PATRIA O MUERTE!
            Te abraza con todo fervor revolucionario.
                                                                        Che

Con estas palabras hace el Che Guevara un balance du su vida pasada, llevándole su próximo paso a África.[13]
            Vivió secretamente en El Cairo (Egipto) y desde allí pasó al Congo (Zaire), país donde se dedicó a instruir las guerrillas de Émile-Gaston Sumialot (*1919-?) y Pierre Mulele (1929-1968) bajo el seudónimo de «Tatu». El tiempo que abarca esta época de su vida es más o menos desde el 19 de abril de 1965 (llegada a Tanzania) hasta su salida del Congo hacia el 25 de noviembre del mismo año.[14] Hacia mayo de 1966 regresó clandestinamente a La Habana y meses más tarde pasó a Bolivia. Su llegada a este último país viene contada de la manera siguiente por Adys Cupull y Froilán González en la página 1 de La CIA contra el CHE[15]:

                        El 3 de noviembre de 1966 el comandante Ernesto Che Guevara de la Serna llegó a la ciudad de La Paz, capital de Bolivia, con un pasaporte expedido en Montevideo a nombre de Adolfo Mena González de nacionalidad uruguaya.

En este país formó un grupo internacional guerrillero, denominado ELNB[16] e intervino en varios combates, logrando algunas victorias sobre el ejército boliviano. El domingo 8 de octubre de 1967 los militares descubrieron su cuartel general en Ñancahuazú (parece ser que fue denunciado por algunos campesinos). En el Cañón de Yuro, durante un combate con las fuerzas gubernamentales bolivianas que estaban adiestradas (y apoyadas) por los rangers norteamericanos, fue herido por dos balas en la pantorrilla de la pierna izquierda y hecho prisionero. Ese mismo día fue trasladado a una escuelita de La Higuera, donde al día siguiente -lunes 9 de octubre de 1967-, fue asesinado por sus captores. Los últimos instantes de la vida y primeros de la muerte de Ernesto Che Guevara vienen presentados por A. Cupull y F. González en las páginas 143-144 de su libro de la manera siguiente:

                        Nuevamente los oficiales (Carlos Pérez y Bernardino Huanca) y el agente de la CIA[17] compulsaron a Mario Terán para que disparara. A los periodistas les contó que él cerró los ojos y disparó, después hicieron lo mismo el resto de los presentes. Ya habían pasado unos 10 minutos aproximadamente de la una de la tarde del día 9 de octubre de 1967. El agente de la CIA Félix Ramos disparó también sobre el cuerpo del Che.

            Las ideas, ideales y la práctica de Ernesto Che Guevara abarcan un amplio espectro de la vida política relativamente contemporánea; éstas están expuestas en algunos de sus libros: Guerra de guerrillas (1960), Relatos de la guerra revolucionaria en Cuba (1961), Intervención en Punta del Este (1964), Polémica con Bettelheim (1965), El socialismo y el hombre en Cuba (1965), Crear dos tres, muchos Vietnam (1966), Diario decampaña en Bolivia[18] (1968) y sus Notas de Viaje.[19]




[1] Georg Ismar: «Hasta siempre*, comandante», en: Abendzeitung. Politik, (Múnich, lunes 9.10.2017), pág. 12. Éste es un documento muy bien ilustrado en el que incluso se adjunta un “Interview” (Entrevista) con Gary Prado que se titula «”Es gab den Befehl, ihn zu töten. Ohne Prozess”», en: Abendzeitung. Politik, op.cit., pág. 12.

[2] «Bolivia y Cuba rinden homenaje al Che Guevara», en: telesur, (Chile, 2 octubre 2017).
[3] Éstos son Aleida (*1960), Camilo (*1962), Celia (*1963) y Ernesto (*1965).
[4] Una fotografía de ésta -a quien Raúl Castro saluda- acompañada de su madre, puede verse en el artículo de Mauricio Vicent: «Cuba aprovecha los actos en homenaje al Che para apoyar los cambios», en: El País, (Madrid, martes 9 de octubre de 2007), pág. 10. La leyenda escrita que ésta lleva en su parte inferior dice: «Raúl Castro saluda a Aleida Guevara, hija del Che, en presencia de su viuda, Aleida March».
[5] Andreas Fink y Sandra Zistl: «Che Guevara: Der Mythos lebt», en: Focus, Nº 39, (München, lunes 24 de septiembre de 2007), págs. 194-197.
[6] Sobre esta familia segunda del «Che» puede leerse al artista plástico, Casto Solano Marroyo (Vitoria, 8 de abril de 1958): «Don Ernesto Guevara Lynch», en: Blog (Navarra, viernes, 22 de enero de 2010), quien él mismo ha hecho una escultura del Che Guevara.
[7] Ernesto Che Guevara: Mi primer gran viaje. De la Argentina a Venezuela en motocicleta, (Bogotá, 1992). Planeta Colombiana.
[8] Este Movimiento Revolucionario 26 de julio de 1953 fue organizado por Fidel Castro y su misión era apropiarse del Poder. De modo que la mañana de dicho día 26 (después de la celebración -el 25- de la fiesta del patrón de la ciudad –Santiago-), acompañado de 129 hombres, 2 mujeres (Haydée Santamaría y Melba Hernández) y 26 vehículos, intentaron tomar por sorpresa la guarnición «Carlos Manuel de Céspedes» en Bayamo y el «Cuartel Moncada» en Santiago de Cuba. El accidente del «Buick» que conducía el mismo Fidel hizo fracasar la intentona que terminó con una matanza casi general de sus compañeros. Él mismo fue detenido, juzgado (16.10.1953) y condenado a cadena perpetua. Sólo un armisticio promulgado el 02.05.1955 le devolvió la libertad: 15.05.1955. Sobre estos aspectos puede leerse a Horst-Eckart Gross: «Der 26. Juli 1953 – eine Beschreibung», en: Kuba, (München y Luzern, 1986), págs. 69-73. Verlag C.J. Bücher.
[9] Conviene señalar que el «M-27-7» tuvo como base el que el Presidente anterior a Batista, Carlos Prío Socarrás (1903-1977), fuera suplido por el primero (10.03.1952) después de un golpe de estado. Esto razona el que Fidel Castro deseara instaurar en Cuba, aprovechando lo ocurrido y que trastocaba las elecciones programadas para el 1 de junio, un sistema político democrático. De modo que algo después de su amnistía (a principios de julio de 1955) se desplazó a México donde formó un cuerpo revolucionario que constaba de 82 hombres. Éstos zarparon sobrecargados rumbo a la isla el 25 de noviembre de 1956 a bordo del yate «Gramma». Véase sobre este desembarco e invasión el apartado del libro de Horst-Eckart Gross: «Cuba sollte ein Bollwerk der Freiheit sein» (págs. 73-76) y asimismo a Fritz René Allemann: Fidel Castro. Die Revolution der Bärte, (Hamburg, 1961.
[10] Una reproducción de esta fotografía puede verse en la página 2 del artículo de Mauricio Vicent: «Fidel Castro se marcha», en: El País, (Madrid, miércoles 20 de febrero de 2008), págs. 1-2.
[11] Véase la crónica de Luis Ogg (Realizador): «Cuba: triunfa la rebelión castrista», en: Crónica del siglo XX, (Barcelona, 1986), pág. 865. Plaza & Janés Editores. Este texto va acompañado de 45 imágenes.
[12] Recordemos que esto ocurrió en México en 1955, después de su indulto en Cuba.
[13] Sobre la presencia de Cuba (y otras potencias) en este continente conviene consultarse «Cuba en África. África entre la revolución y el <juego> de las potencias», en: Domingodelpino.com. Zona abierta 12, (09/12/1977).  http://www. domingodelpino.com/index.php/?id=487, págs. 1-12, págs. 8-12.
[14] Respecto a esta época oscura de la vida de Ernesto Che Guevara conviene leerse el libro de Paco Ignacio Taibo II (*1949): Ernesto Che Guevara, también conocido como el Che, (Barcelona, 1966). Editorial Planeta. Un artículo muy informativo sobre esta época africana del Che Guevara es el de Richard Gott: «Die letzten Stunden in Daressalam», en: Frankfurter Allgemeine Zeitung, Nº 115, (Frankfurt am Main, sábado 18 de mayo de 1996), págs. 1-2.
[15] Adys Cupull y Froilán González: La CIA contra el CHE, (La Habana, 1992). Editora Política.
[16][16] Ejército de Liberación Nacional de Bolivia.
[17] Central Intelligence Agency (Agencia Central de Inteligencia). Éste es un organismo de espionaje y contraespionaje del Gobierno de los Estados Unidos de América creado en 1947.
[18] Ernesto Che Guevara: Diario de Bolivia, (Nafarroa, 2004). Notas y Prólogo de Paco Ignacio Taibo II. Txalaparta.
[19] Ernesto Che Guevara: Notas de Viaje, (Barcelona, 2002). Ediciones B.S.A.

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